¿Y qué digo yo ahora?
Perdón por la larga reiteración del silencio, pero es que llevo más de dos semanas tratando de responderme primero a la pregunta que encabeza este post: ¿y qué digo yo ahora? Una y otra vez... ¿qué? ¿cómo? ¿para qué? Un blog que habló de libros, de películas y de teatro, que muy rara vez habló de su autor... ¿puede convertirse en una bitácora real? ¿tendría sentido o interés que así fuera?
Pero el caso es que leo poco (no es cierto, lo correcto es decir que releo mucho y cosas muy específicas; un ensayo de Philip Roth sobre el oficio de escritor, específico incluso para quien escriba sin ser judío; lo nuevo de Dave Eggers, probablemente demasiado social para mi gusto) y que, entre los múltiples formatos en los que ahora me expreso, venía echando de menos el Jaque Mate. Y aquí estoy, dispuesto para decir que sigo vivo, o que estoy posiblemente más vivo que antes, más activo, más entregado y fiel a mí mismo que nunca.
Y puedo decir que Nueva York vive una primavera esplendorosa, plagada de almendros en flor y de tulipanes como recién pintados que se multiplican en sus medianas. Que la ciudad late con intensidad, despertando los sentidos, obligándote a mantenerlos en su mejor umbral de sensibilidad, y que me resulta difícil imaginar un entorno mejor para este empeño... Ah, y que intentaré ser más constante aquí...
V

Angeliqe C. dijo
Especialmente me gusto el último párrafo.
Fue como muy poético.
Y me fascino.
Un beso y aun abrazo.
9 Mayo 2008 | 08:56 PM